7 de diciembre de 2011

Apostando sonrisas a que mañana sale el Sol(:

Apuestas conmigo? Yo diría que sí, que va a salir, como de costumbre, debería. Y si resulta ser que no...bueno yo tengo un Sol que me da calorcito cada vez que estoy con él...podría construir una escalera muy grande muy grande muy grande y lo subiría a lo mas alto con tal de que la luz chocase con mi cara...Pero...me parece que eso no va a ser así, porque si lo fuera tendría tres problemas: 1- No tengo una escalera tan grande como para llegar hasta el Sol. 2- Le echaría mucho de menos. 3- Para mí es mas importante ver su cara sonriente con la luz del Sol que la mía, y él haciendo de Sol...creo que va a ser un poco difícil. Así que, mejor que salga, porque si no, tengo un buen problema. Yo a puesto a que sí. Apuestas conmigo? Total, por una sonrisita...

4 de diciembre de 2011

Corre!

Vale. Estas listo? Te lo repito otra vez. Te voy a tapar los ojos y cuando los abras estarás en un lugar en el que sólo podrás ver césped, césped y más césped. Nos vamos a sentar y respiraremos hondo unas cuantas veces. Nos levantaremos. Me sonreirás, te sonreiré. Echaremos a correr hasta que el cansancio pueda de nosotros. Nos tumbaremos uno al lado del otro y respirarmos tranquilos. Ahora viene lo mejor. Me susrrarás un "te quiero" al oído y yo diré "yo más". Tú diras lo mismo, y yo, y tú. Y así seguiremos hasta que mi cabeza caiga sobre tu hombro y pronuncie por última vez "Te quiero".

El hoy tiene algo del ayer mezclado con algo del mañana

Hoy, me he dado cuenta, de que lo que pasó ayer...hoy me come por dentro y mañana...quién sabe donde estaré. Pero las cosas no van a ser del todo así. Voy a aceptar lo que me a tocado con una sonrisa e incluso me voy a reír de todo tan sólo un momento. La cosa no se acaba ahí. Voy a reaccionar antes de que no tenga solución. ¿Cómo? Contigo aquí, a mi lado. Y es que ayer, parece ser que me levante con el pie izquierdo. Todo empezó mal. Llegaste tú y me hiciste creer lo imposible. Como si hubieras dado la vuelta al reloj, hubieras venido a los pies de mi cama a la hora de levantarme, a la misma hora en la que los deditos de mis pies tocarían el suelo frío y un escalofrío subiera dentro de mi hasta llegar a mi cabeza y darme cuenta de lo que está pasando. Ahí es cuando tú me cogiste el pie, lo metiste en mi cama, cogieras el derecho hasta volver a sentir un escalofrío a la misma vez que noto tus manos temblorosas sobre mi. Y me levanté. Pero...no todo cambio, un pequeño detalle no. Y ese detalle me arrastra hasta hoy. Ese detalle me va a arrastrar todo el día de hoy impidiendo que me levante, y yo, lograré llegar de pié a mañana. Puedo imaginarme a mi misma por el suelo sin poder levantarme, tan sólo un segundo, porque tomaré aire y seré capaz de mantenerme sobre mis pies mañana, pasado...Supongo que todo el tiempo que quiera. Ya que tú, mi sonrisa y tu sonrisa son capaces de mantenerme firme y feliz para el resto de los días(: